Confesiones de una librera friki: Las buenas personas

Hoy quiero hablar de las buenas personas.
Llevo más de veinte años observando, viviendo y confirmando una realidad que se repite una y otra vez, sin importar el país, el idioma, la cultura o el color de piel: ser buena persona está subestimado.

He trabajado en muchos lugares, he convivido con todo tipo de gente y he visto lo mismo en todos los rincones del mundo: a las buenas personas se las confunde con tontas. Se las menosprecia por su calma, por su paciencia, por su manera noble de mirar la vida. Es un pensamiento que se ha arraigado profundamente en nuestra sociedad, una costumbre injusta que convierte la bondad en motivo de burla, cuando debería ser motivo de orgullo.

Y, sin embargo, son las buenas personas las que mantienen el equilibrio del mundo.
Las que escuchan cuando nadie quiere oír, las que dan sin esperar nada, las que tienden la mano aunque no siempre se la cojan. Son esas almas silenciosas que no presumen de lo que hacen, pero que dejan huella sin saberlo. Personas que cambian vidas, que mejoran entornos, que hacen más llevadero el peso de los días.

Quiero decirlo con fuerza: ser buena persona no es ser débil.
Es ser valiente. Es tener la capacidad de seguir creyendo en lo bueno, incluso cuando el mundo te demuestra lo contrario. Es mirar a los demás con empatía, con respeto, con humanidad.

A todas esas buenas personas —las que existen, las que existieron y las que vendrán— quiero daros las gracias.
Gracias por seguir siendo luz en un mundo que a veces oscurece demasiado.
Gracias por no rendiros, por seguir actuando desde el corazón aunque no siempre sea lo más fácil.

Me encanta rodearme de gente buena.
Me encanta que sigáis ahí ,que sigáis demostrando que la bondad todavía tiene sitio en este mundo.

Ser buena persona no pasa de moda, aunque algunos no lo entiendan.
Porque la bondad, aunque callada, es la fuerza más poderosa que existe.

Y ojalá nunca se apague.
Ojalá el mundo siga teniendo a personas como vosotros,
que con gestos pequeños hacen que todo sea un poco mejor.

A vosotros, GRACIAS.

Fdo: Ester Rasero