Confesiones de una librera friki: Os quiero taco
Hola. Sí, hola. A ti, querido cliente o querida clienta. Estoy aquí, ahora mismo, escribiendo estas palabras con una sonrisa en el alma y el corazón un poco apretado —de emoción, no de tristeza—, pensando en lo afortunada que soy por haber encontrado, en este pequeño rincón llamado Roleón, a personas que han ido sumando luz a mi camino.
Este camino, que a veces se hace largo y cuesta arriba, sería infinitamente más gris sin vosotros. Sin vosotras. Sin esa tribu que la vida me ha regalado gracias a este oficio tan loco y tan hermoso que es el de ser librera. Porque sí, puede que jamás nos hubiéramos cruzado en otras circunstancias. Pero la tinta, las historias y los dados del destino nos han unido. Y qué suerte la mía.
Gracias. De verdad. Gracias por levantarme cuando tropiezo, por abrazarme cuando lloro, por calmarme cuando los nervios me nublan, por escucharme cuando el mundo no parece entenderme. Gracias por ser mi vitamina cuando me agoto, por quererme como soy —con mis neuras, mis frikadas y mis días de caos— y por seguir empujando conmigo este carro lleno de sueños, dragones y libros.
A vosotros, que sabéis quiénes sois…
¡Os quiero taco!
